Qué hacer en Barcelona en tres días (Día 1)

Enjoy Barcelona in three days

Qué hacer en Barcelona en tres días (Día 1)

Barcelona tiene una oferta arquitectónica, cultural, gastronómica y de ocio tan amplia que se necesitaría toda una vida para conocerla a fondo. Pero, si solo dispones de tres días, te proponemos una guía para aprovechar al máximo cada minuto que pases en una de las ciudades más bellas y cosmopolitas del mundo.

Día 1

Nuestro recorrido comienza en uno de las calles más glamurosas y concurridas de la ciudad, el Passeig de Gràcia (puedes dar un largo paseo desde el hotel o tomar la línea verde del metro desde la parada de Drassanes). Famosa por ser una de las principales zonas comerciales de la ciudad, es también uno de los epicentros del modernismo de Barcelona.

Allí podrás encontrar la casa Milà (también conocida como La Pedrera), una maravilla arquitectónica diseñada por Gaudí desde la que, además, se puede contemplar una magnífica vista panorámica de la ciudad para ir abriendo boca.

Continuando con el éxtasis modernista, la siguiente parada es la conocida como la Manzana de la Discordia, ubicada entre las calles Aragó y Consell de Cent. Un auténtico museo arquitectónico al aire libre que agrupa en una sola fachada tres de las obras cumbre de los principales arquitectos de la época, que compiten entre sí en belleza desde su construcción: la Casa Lleó Morera (obra de Lluís Domènech i Montaner), la Casa Ametller (de Joan Puig i Cadafalch) y la Casa Batlló (de Antoni Gaudí).

Tras empaparte de los secretos del modernismo, puede ser un buen momento para darte un capricho y comprar en alguna de las principales tiendas de moda de la ciudad, para después continuar el recorrido hacia la Plaza de Cataluña hasta llegar a La Rambla.

Allí te encontrarás con la fuente de Canaletas, lugar de reunión en el que los aficionados celebran los títulos del FC Barcelona. Además, la leyenda dice que quien bebe de sus aguas está “condenado” a regresar a la ciudad.

Mucho más que un Mercado

Mercat de la Boqueria

Tiempo de reponer fuerzas y qué mejor lugar para hacerlo que el Mercado de la Boquería, uno de los más importantes de Europa. En este templo gastronómico podrás degustar desde productos típicos catalanes hasta los más exóticos manjares de diferentes partes del mundo.

Después de disfrutar de la lujuria de colores, sabores y aromas que ofrece La Boquería, puedes continuar la ruta por La Rambla hasta llegar al imponente Teatre del Liceu.

Por el camino te cruzarás con las famosas estatuas humanas y los preciosos quioscos de flores y productos locales que adornan el paseo.

En la acera de en frente del Liceu encontrarás La Plaza Real, una joya neoclásica llena de vida en la que tomar algo antes de iniciar la incursión en la Barcelona medieval y romana.

Tras el merecido descanso, que puedes completar haciendo a típica siesta española en nuestro hotel…;), llega el momento de perderse por las preciosas calles del barrio Gótico, repletas de rincones mágicos como la catedral de Santa María del Pi o la Plaza de San Felipe Neri.

Además, no puedes perder la oportunidad de adentrarte en alguna de las numerosas tiendas de segunda mano, anticuarios y ropa vintage que pueblan la zona.

Continuando por la calle Ferrán llegarás a la majestuosa Plaça de Sant Jaume, que alberga el Palau de la Generalitat, sede del gobierno catalán y, justo en frente, el Ayuntamiento de Barcelona.

A pocos metros emerge poderosa la Catedral de Barcelona, un templo gótico del siglo XV capaz de seducir a cualquier visitante .

De paseo por el Born

No muy lejos, ya en el barrio del Born, se sitúa la elegantísima basílica de Santa María del Mar, en la que se inspira la famosa novela “La Catedral del Mar”, de Ildefonso Falcones. El templo fue sufragado durante la Edad Media por los feligreses del barrio, que ayudaron a construirla bien con dinero o bien con su esforzado trabajo.

Catedral de Santa María del Mar en Barcelona

Recorriendo las callejuelas peatonales del barrio te encontrarás con el Palau de la Música Catalana, la única sala de conciertos modernista declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO por su exuberante belleza.

Muy cerca, el Museo Picasso acoge una colección de más de 4.000 obras del artista malagueño.

Si todavía te ves con fuerzas, puedes llegar a la playa de la Barceloneta y, tras dar un agradable paseo, cenar en alguno de los numerosos restaurantes de la zona con el Mediterráneo como inmejorable telón de fondo.

Después de comer es momento de regresar al Born y volver a disfrutar de uno de los barrios de moda de Barcelona. Su ambiente bohemio y cosmopolita es ideal para tomar una copa y relajarse antes de regresar al hotel.

¿Te ha gustado la propuesta del primer día? Continúa aquí para conocer el día 2